Como etapa final de la Educación Básica, en la Enseñanza Secundaria, más que dominar contenidos, el joven debe aprender a relacionarse con el conocimiento de forma activa, constructiva y creadora. Para ello, el currículo de la Enseñanza Secundaria se fundamenta en los siguientes principios pedagógicos: identidad, diversidad y autonomía, interasignaturas y contexto.
En las unidades escolares de la Fundación Bradesco, la Enseñanza Secundaria se planifica de acuerdo a las características sociales, culturales y cognitivas de los adolescentes. La escuela y el profesor son considerados los responsables por la organización de situaciones que les permitan a los alumnos que establezcan una relación provechosa y agradable con el conocimiento.
Persiguiendo ese propósito y tratando de superar la dicomotía entre conocimiento general y específico, entre ciencia y técnica en la construcción del conocimiento, las escuelas promueven diversos momentos de formación y estudio, desarrollados por los grupos de la Institución, desencadenando acciones para que la cultura técnica y general sean incorporadas plenamente por los alumnos y por los educadores, teniendo en vista la mejora de las condiciones de enseñanza y aprendizaje.
Con esa propuesta, los alumnos adquieren las condiciones necesarias para hacer sus elecciones, continuando los estudios en los cursos de nivel técnico o superior, además de contar con posibilidades de ingresar al mercado de trabajo.